Desayunar te ayuda a perder peso

“Desayuna como un rey, come como un príncipe, cena como un mendigo”. Seguro que ya has oído este consejo en alguna parte. O el de “tienes que desayunar bien antes de ir a clase, porque si no no te podrás concentrar”. Un clásico de las madres. La opinión general es que se debe desayunar por las mañanas para activar el metabolismo. Pero, ¿es totalmente cierto? O, ¿ganarás peso si dejas de desayunar? ¿Es un mito o es verdad? Lo hemos analizado a fondo y queremos compartir nuestras conclusiones contigo.

¿Desayunar activa el metabolismo?
El cuerpo consume energía para hacer cualquier cosa, incluso para comer. Necesitas energía para almacenar comida en el estómago, transportarla al intestino delgado, absorberla, llevarla a la sangre y digerirla. Si nos ponemos técnicos, a esto se le llama termogénesis inducida por la dieta. Este proceso, junto con la tasa metabólica basal y tu nivel de actividad, es lo que determina las calorías que deberías ingerir al día. Cuando quemas más calorías de las que consumes, pierdes peso.

Al desayunar, activas el proceso de la termogénesis y así activas el metabolismo. Además algunos estudios han demostrado que hacer una comida por la mañana activa más el metabolismo que si hicieras la misma comida por la noche. Pero no lo sobreestimes. Este impulso sólo supone el 15% de lo que comes a lo largo de todo el día.

¿Si me salto el desayuno, consumiré más calorías a lo largo del día?
Si te saltas esas tostadas o esos huevos por la mañana, lo más probable es que durante el resto del día vayas a optar por comidas más calóricas. Además, la gente suele comer más en la comida porque tienen más hambre. Sin embargo, algunos investigadores han descubierto que en realidad no influye: la ingesta total era la misma, con o sin desayuno. Por lo tanto, saltarse el desayuno no tiene por qué llevarte a excederte con las calorías.

¿Tendré menos hambre a lo largo del día si no como por la mañana?
Hay veces que, aunque hayas desayunado por la mañana, llega la hora de la comida y ya tienes muchísima hambre. Y hay veces que te saltas el desayuno y no te entra el hambre hasta muchas horas después. ¿Te suena? La explicación es que tu cuerpo está acostumbrado a una rutina. El estómago es un órgano elástico: cuando está vacío, su volumen es de unos 50 ml; cuando está lleno, se puede expandir y llegar hasta 2 litros. Si te acostumbras a comer en grandes cantidades, el estómago se acostumbrará a recibir mucho contenido. Esto quiere decir que tendrás hambre más rápidamente si estás con el estómago vacío durante mucho tiempo. Si tu última comida fue la cena de anoche y por la mañana no desayunas, el tamaño del estómago será bastante pequeño y no tendrás mucha hambre. Pero esto no quiere decir que vayas a ganar peso si sí te tomas el desayuno. Si te entra mucha hambre entre estas comidas, prueba a tomar un puñado de nueces.

¿Sabías que la hormona grelina es la responsable de hacerte tener hambre por la mañana? También se la conoce como la hormona del hambre. Es la que regula la sensación de hambre y la de saciedad. Algunos estudios han demostrado que los niveles de grelina en sangre son particularmente altos por la mañana.

¿Ganaré peso si me salto el desayuno?
Según algunos estudios, empezar el día sin haber desayunado se asocia a ganar más peso y a incrementar la grasa corporal. Pero esto no significa que vayas a engordar si te saltas el desayuno. Estos estudios también sugieren que la gente que desayuna a diario tiene una vida más sana. Tampoco significa que desayunar te vaya a proteger de la obesidad, por ejemplo. Así que no hay pruebas concluyentes que apoyen los consejos de tu madre que mencionamos arriba.

Ten en cuenta lo siguiente:

  • ¡No todo vale para desayunar! No es lo mismo tomar unos cereales llenos de azúcar que un bol de avena con yogur bajo en grasa y frutas.
  • Si te saltas una comida importante, puede que no recibas todos los macro y micronutrientes (carbohidratos, proteína, grasa, vitaminas, etc.) que necesita tu cuerpo.
  • Comer por la mañana puede tener un efecto positivo en los niveles de azúcar en sangre. Además, el desayuno debería ayudarte a reducir la hiperglucemia postprandial (tener unos niveles de azúcar en sangre más altos después de comer) si padeces diabetes mellitus.
  • Correr con el estómago vacío puede ser un cambio interesante en tu entrenamiento. Sobre todo si tu objetivo es perder peso.
  • ¿Quieres mejorar tu rendimiento, construir músculo o correr más rápido? En ese caso, puede ser una buena idea que llenes tus reservas antes de entrenar, así tendrás energía para darlo todo.

En conclusión, ¿deberías dejar de desayunar para perder peso? La respuesta es sí y no. Hay muchas razones para estar a favor o en contra. Decidas desayunar o no, lo importante es que escuches a tu cuerpo y tengas tu meta personal en mente. Si ya te rugen las tripas cuando sales de la cama, deberías darle a tu cuerpo la energía que te está pidiendo. Pero tampoco te fuerces a comer por la mañana si te sientes con el estómago cerrado. Come cuando tengas hambre y para de comer cuando ya sientas que te has saciado.

fuente: https://www.runtastic.com/blog/es/nutricion-y-recetas/mito-o-realidad-desayunar-te-ayuda-a-perder-peso/?utm_content=blog&utm_source=runtastic&utm_medium=email&utm_campaign=newsletter&utm_term=2017-02-19

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